Fundación BBVA Banco Provincial inaugura exposición “Sencillo y Sensible”
A fin de rendir un merecido homenaje al maestro Pablo Benavides, figura destacada de las artes plásticas venezolanas, la Fundación BBVA Banco Provincial inauguró la exposición “Pablo Benavides: sencillo, sensible…”, concebida como un asomo al interior de su fecunda labor y muestra mostrando algunos de los temas y etapas de su actividad creativa que buscan transmitir su sencillez y la nobleza de su carácter.
Esta muestra, que se estará presentando en la Sala de Exposiciones de la Fundación BBVA Banco Provincial desde el miércoles 15 de octubre y hasta el próximo 07 de diciembre, reúne más de 80 obras así como parte importante de los artículos personales y condecoraciones recibidas por el destacado pintor, quien se caracterizó por su sencillez y por la manera sincera y acertada con la que captó las complejidades de los lugares y las cosas que lo rodeaban.
Mariela Provenzali, curadora de la muestra, señala que “adentrarse en la vida y obra de Pablo Benavides es como palpar la esencia del ser, la fuente de la creación, el impulso de la emoción misma…Su persona, serena, transmitía una inmensa bondad y una particular ternura. Su obra, honesta, transmite pureza de espíritu, sobre principios de disciplina y rigurosidad”.
Al referirse a esta muestra, enfatiza que muchos fueron los temas que abarcó el maestro y en todos comunica su sentir más íntimo.
Su afición por los toros, heredada de su sangre venida desde Baeza, lo lleva a enfrentar la vida como sabiamente puede hacerlo un buen torero frente al animal y así lo plasma en algunos de sus cuadros. Esboza la fuerza del vivir en sus dibujos, aviva su amor por la naturaleza en sus paisajes, se le cuela la luz en sus característicos viveros, maravilloso homenaje a la gestación del mundo, como él mismo lo afirma “el vivero es para mí el cuadro, el hombre, la vida misma”…
Su pasión por el azul cobalto se hace huella en sus objetos y muchas de sus obras. Transforma un guacal en fastuoso cofre azul donde cuidadosamente guarda sus composiciones y así nos lo ofrece, con la misma certeza con la que Víctor Hugo aseveró en su célebre frase: El arte es azul.

Por ello en Benavides, obra y vida están estrechamente vinculadas conformando un legado de honradez y humildad para futuras generaciones.
Sobre Pablo Benavides, el crítico e historiador de arte Perán Herminy comenta en el catálogo de la muestra, que esta exposición intenta confirmar la opinión que señala que Benavides es el último de los grandes maestros del paisajismo clásico venezolano “desde un punto de vista que, sin ser biográfico ni historiográfico, quisiera mostrar el temple humano de un artista sencillo y modesto, dotado de un carácter sumamente amable que se manifestaba tal vez por igual en su obra y en su persona. La hipótesis no es excesiva ni está teñida por la amistad, aunque el perfil discreto y un tanto pudoroso de la expresividad formal de estas pinturas evitaba toda efusión afectiva”.
Para acercarnos al mundo pictórico de Benavides, la idea curatorial de Mariela Provenzali asoma al espectador, primero, al ambiente familiar y doméstico del artista, a su casa, sus objetos y su entorno inmediato, y al mismo tiempo destaca su afición al toreo y las fuentes iniciales de su inspiración en la pintura, desde los temas íntimos del hogar, los paisajes, los viveros, los dibujos, los bocetos, los jardines y algunas obras maduras muy elaboradas.
Más adelante, Perán Herminy enfatiza que Benavides concebía al arte como algo más que un oficio en el cual se escogen ciertos procedimientos y tratamientos técnicos para sumarse a una corriente artística en boga, o de mucha actualidad. Decía que de ese modo uno asume arbitrariamente una manera de hacer arte. Uno se refugia en un movimiento exitoso y ajeno. Para Benavides más que escoger una postura creativa, lo que quiso, y logró, era sentirse identificado con lo que pintaba, que eso fuera una manifestación de sí mismo, de su modo de ser. Lo que quería era pintar “su mundo”. En ese caso no se trata de representar, sino de “ser”.
“Si no podemos contar a Benavides entre los innovadores de su tiempo, ni entre los grandes maestros que inventaron el estilo general y perdurable del viejo paisajismo venezolano, sí se le reconoce el don de pintar sus paisajes con la mayor plenitud, con la agudeza de una sensibilidad y de una inteligencia sensitiva y emocional incomparables. Su pintura es plácida y jubilosa. No es una sucesión de momentos brillantes, sino un fluir general de lo armonioso que se expande por toda la superficie de la obra, como si la hubiese pintado sin esfuerzo ni ansiedad, con el puro placer de pintar, con la fruición de la pintura”, asegura el crítico.
Para la Fundación BBVA Banco Provincial, es de gran satisfacción culminar el ciclo expositivo del año 2008, ofreciendo al público la trayectoria de este distinguido caraqueño, esbelto y virtuoso caballero de los pinceles, cuya obra enaltece la rica tradición pictórica venezolana, donde hombre y obra se funden para testimoniar la faena de su paso por la vida.
Del 15 de octubre al 07 de diciembre de 2008
Sala de Exposiciones de la Fundación BBVA Banco Provincial
Edificio BBVA Banco Provincial, piso 3, Avenida Principal de La Castellana, cruce con calle El Bosque, urbanización La Castellana
Horario: de lunes a viernes de 10 de la mañana a 5 de la tarde y los domingos de 11 de la mañana a 3 de la tarde.
Fuente: Elizabeth Pérez .Comunicaciones Externas. Dirección de Comunicación e Imagen BBVA Banco Provincial
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