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Artículos en archivo año 2008 | Segundo Festival de Cine Noruego |
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| Archivo - 2008 | |
| jueves, 20 de noviembre de 2008 | |
A partir del 28 de noviembreLa Embajada de Noruega, Gran Cine y Queiroz Publicidad, se unen para ofrecer una significativa muestra de cine noruego. Un total de 10 largometrajes y 10 cortometrajes, ganadores de premios, alabados por la critica y el publico, conforman la muestra del encuentro cinematográfico que llega el próximo viernes 28 de noviembre a las salas del Circuito Gran Cine, Cines Paseo del Trasnocho Cultural, Cinemateca Nacional, Ateneo de Caracas, Fundación Previsora y Celarg. ![]() Beso de invierno (Sara Johnsen) Luego de un período errático en la producción durante los años ochenta y la primera mitad de los noventa, el director Hans Petter Moland escribió un nuevo capítulo en la historia del cine noruego con su lanzamiento en 1996 de Zero Kelvin (Kjærlighetens kjøtere) en Nueva York. En febrero de 1997 Berit Nesheim con El otro lado del domingo (Søndagsengler, 1996) fue nominada al Oscar como mejor película extranjera. Mientras Junk Mail (Budbringeren, 1997), dirigida por Pål Sletaune, estrenada durante la Semana de la Crítica del Festival de Cannes, se alzaba con el premio en esa sección. Esta película se estrenó en todo el mundo y ganó varios otros premios. ![]() Cool & Crazy (Knut Erik Jensen) Erik Skjoldbjærg con Insomnia participó en la misma sección de Cannes y tuvo repercusión internacional ese mismo año –de hecho Hollywood realizó un remake de esta película en 2002 dirigida por Christopher Nolan con Al Pacino y Robin Williams. ![]() que Cuentos de cocina (Bent Hammer) Uno de los primeros frutos de este nuevo impulso fue la nominación al Oscar a la Mejor película extranjera a Elling, de Peter Næss en el 2001. Por lo demás, no sólo han proliferado las semanas de cine y las invitaciones de festivales internacionales, sino también la taquilla local ha registrado las mejores recaudaciones de la producción nacional en veinte años; que ésta represente nada menos que el 22% del mercado es un dato nada desdeñable habida cuenta del desolador panorama que arroja la exhibición en la mayor parte del mundo. En 2003, finalmente, sobrevino el despegue en grande una vez que Cuentos de cocina (Bent Hammer), feroz crítica en clave de farsa al proyecto de racionalización emprendido en la nación nórdica durante los cincuenta, se alzó con el premio de dirección en Cannes. Desde entonces, el cine noruego vive sus mejores momentos. La producción de documentales y cortos se ha elevado a niveles nunca antes alcanzados, y de su excelencia dan fe, entre otros, la primera Palma de Oro concedida a un filme noruego, que recayó en el corto Sniffer (Bobbie Peers, 2006), fantasía distópica en la línea del surrealismo centroeuropeo, y el Oscar al corto animado de Toril Koves, The Danish Poet. Otro de los filmes noruegos exhibidos en Cannes 2006, de las cuatro producciones que participarían en la cita, fue El hombre inoportuno, inquietante parábola futurista de Jens Lien que revisa irónicamente la noción de sociedad del bienestar a la luz de la era global, el fin de la historia y la emergencia del capitalismo hegemónico. ![]() Hawaii, Oslo (Erik Pope) A estos filmes se suma un apreciable número de producciones más convencionales, pero no por ellos menos estimables, entre las que predominan dramas, comedias y cine de género. Dotadas de una sólida dramaturgia que a menudo descansa en una fuente literaria o teatral, y volcadas en su mayoría a la vida contemporánea, éstas permiten tomar el pulso al presente, acercarse a la psicología y el alma nacional y, en fin, integrar una imagen razonable del país y de sus gentes, más allá de los estereotipos del héroe nórdico curtido en la lucha permanente contra los elementos, enfrentado a una naturaleza indomable y caprichosa que forja su carácter. De ello dan fe filmes como Beso de invierno (Sara Johnsen), donde la misteriosa muerte del hijo de un matrimonio de refugiados árabes dispara en la protagonista una reflexión que alcanza a su propia condición de madre y la necesidad de asumir las dolorosas circunstancias que rodearon la muerte de su pequeño hijo. O Vecinos, de Pål Sletaune, electrizante incursión en el thriller psicológico que a partir de un mínimo de personajes y escenografía, diálogos aparentemente banales y constantes rupturas de tono consigue recrear la ominosa, perturbadora ambigüedad del mundo de pesadilla, digno de un Lynch o un Polanski, en que se debate el protagonista. ![]() Música para bodas y funerales (Unni Straume) Ole Bull. El conquistador del cielo, de Aslak Asrthus, nos adentra en la vida del artista Ole Bull, el rey del violín que llegó a ser una superestrella en Noruega. Este filme ganó un galardón al trabajo más innovador en el Festival de Documentales de Milán, Italia. Desde el 28 de noviembre de 2008 Prensa Trasnocho Cultural
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