Llegue a millones de personas publicando sus exposiciones, cursos, talleres y más.
Artículos en archivo año 2008 | Allende, La Muerte de un Presidente |
|
|
| Archivo - 2008 | |
| viernes, 31 de octubre de 2008 | |
Reflexión política en clave teatral![]() Contundente y polémica son palabras que resumen el impacto de Allende, la muerte de un presidente, monólogo teatral del dramaturgo argentino Rodolfo Quebleen que, desde su estreno en inglés en abril de 2006, en el Theater for the New City, sala del circuito Off Broadway ubicada en el East Village de Manhattan; ha sido versionada en diversos países de América Latina, mostrando las horas finales del controversial mandatario chileno a través de una perspectiva teatral conectada con la realidad de nuestros países y con la exaltación del oficio del actor y de la creación escénica. Este montaje recibe las mejores críticas por parte de los diarios más prestigiosos de esa ciudad, como el New York Times. Desde el 30 de octubre, y sólo por cuatro funciones especiales, Caracas se acerca a esta exitosa pieza, en una producción de Mimi Lazo dirigida por Luis Fernández, con el primer actor Roberto Moll en el rol de Salvador Allende. La obra será presentada en la Fundación Celarg, ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura. De acuerdo con Fernández, la idea de estrenar esta polémica pieza en Venezuela surge a raíz del éxito de su anterior montaje de corte político, “Golpes a mi puerta”, también producido por Lazo y dirigido por él, quien debutó como director con esta obra de Juan Carlos Gené. Ese montaje representó a Venezuela en el pasado Festival Iberoamericano de Bogotá, recibiendo ovaciones de público y crítica. “Con Allende, la muerte de un presidente, LAZO Producciones se ramifica de sus tradicionales y exitosas comedias para tocar nuevamente el tema político sobre la escena, por demás controversial y ajustado con precisión al momento histórico del país y del mundo, ahora de la mano de Quebleen y con la polémica figura del presidente chileno”, afirma este reconocido actor y escritor. Debate necesario En 1970, Salvador Allende se convierte en el primer presidente socialista de América electo democráticamente en elecciones libres. En 1973 es derrocado por Augusto Pinochet en uno de los golpes más sangrientos de la historia americana. En el año 2000, los restos de Salvador Allende son trasladados a Santiago de Chile y sepultados con honores. Ese mismo año, Pinochet es diagnosticado con demencia senil y no es capaz de enfrentar el juicio que se le abre por crímenes de lesa humanidad. Allende, la muerte de un presidente, refleja las últimas horas de vida del presidente chileno, derrocado mediante un golpe militar el 11 de septiembre de 1973. Nunca quedó totalmente esclarecido si su muerte fue suicidio o un asesinato. Utilizando anécdotas y pasajes reales de la vida del Presidente, el texto de Rodolfo Quebleen intenta desarrollar qué pensó y cómo actuó el mandatario chileno en esos momentos, mientras la casa de gobierno La Moneda, era bombardea y ardía y él contaba sólo con dos docenas de amigos para defenderse. Para escribir este agudo texto teatral, Quebleen se basó en grabaciones, testimonios de sobrevivientes y en el propio archivo de la CIA, dando lugar a una obra de verosimilitud sorprendente. Este escritor, quien empezó su carrera como periodista en los años sesenta, cuando tenía 14 años, se confiesa estudioso obseso de figuras como Salvador Allende y Evita Perón. “Muchos en ese momento se identificaron con sus ideas y planes para cambiar a Chile. Para mí siempre estuvo claro que él combatía contra molinos de viento que tenían nombre propio… Nunca vislumbré el desenlace, creo que a la propia historia le tomó por sorpresa y su actitud final hizo que el violento momento de ese 11 de septiembre quedara grabado en la historia, no sólo de Chile, que aún hoy, 35 años despuès, lucha por cicatrizar, sino del mundo. ¿Murió como presidente porque supo morir como hombre o viceversa? Allende puede ser acusado de inocente como político, pero creo que fue honesto. Por no ocultar sus debilidades se perjudicó y eso tiene un valor. Por supuesto, su final me obsesionó. Los primeros días después del golpe del 11 de septiembre de 1973 no pude dormir, no sólo acosado por su muerte sino por el contexto de sangre en el cual se desarrolló y porque era evidente que desembocaría en lo que todos conocemos: desapariciones, sangre, tortura, avasallamiento indiscriminado de los ciudadanos y el pueblo reprimido por un Estado militarizado. Lo bueno de la historia es que tarde o temprano nos ofrece su juicio incuestionable. Es posible que los amantes de Allende encuentren a éste, plasmado en el escenario, menos idealizado en su humanidad. Sus detractores encontraran a un personaje que podrían seguir cuestionando, pero lo primordial es que basándonos en todos los documentos y grabaciones obtenidas de ese día, aunados a los documentos de la CIA desclasificados por Clinton, el Allende de mi obra es un hombre trascendido por su ideal de cambio. Un hombre que las nuevas generaciones, de cualquier postura política, necesitan conocer”, declaró a propósito de su estreno en Nueva York al crítico E. A. Moreno Uribe. Producida por Mimí Lazo, Allende, la muerte de un presidente cuenta con un probado equipo de producción integrado por José Jiménez en el diseño de iluminación, Agustín Segnini como productor asociado y Elías Yánez en la producción general. La destacada Gladys Prince asume el rol de directora asistente, Luis Fernández, además de la dirección general, es responsable de la escenografía, diseño gráfico, diseño y edición de banda sonora. Para Lazo, es un montaje dirigido tanto a amantes como a detractores de Allende, pero sobre todo, apuntado a que las nuevas generaciones conozcan con detalle los últimos instantes de la vida de un hombre que dividió la historia política contemporánea de Latinoamérica, para que cada quien saque sus propias conclusiones. Añade Fernández que con este trabajo buscan propiciar, como es el estilo que caracteriza al equipo Lazo-Fernández como trabajadores de la escena venezolana, “el debate respetuoso imprescindible para la construcción del país necesario”. Las cuatro únicas funciones de esta producción se representarán en la Sala de teatro 1 de la Casa Rómulo Gallegos, Celarg, ubicada en la avenida Luis Roche de Altamira, los días 30 y 31 de octubre, 1º y 2 de noviembre, a las 8:00 p.m. La entrada general tiene un costo de Bs. 40, estudiantes y 3era edad Bs. 35. y están a la venta en las taquillas del teatro. Fuente: Comunicación y prensa Yubiri Arraiz Pinto / Omaira Botello
|
|