Jueves, 18 de Septiembre de 2014

Usted está aquí: Home

Las Grandes Novelas del Siglo XX

Correo electrónico Imprimir

Por: R.J.Lovera De-Sola

El autor de best sellers, el norteamericano Irving Wallace(1916-1990), compiló alguna vez el The book of lists(1977). Y hacerlas es siempre interesante para el estudioso de cualquier temática en el campo de la cultura. Aquí ofrecemos una suerte de florilegio de las grandes novelas del siglo XX vista desde el ángulo de varios lectores, se cierra con unas observaciones nuestras.

Según el muy culto periodista venezolano Rafael Osío Cabrices, lector de los más grandes tenemos, las veinte más grandes novelas, las imprescindibles del siglo XX, son: Vladimir Nabokov: Lolita; George Orwell: 1984; Milan Kundera: La insoportable levedad del ser; Salman Rushdie: Los versos satánicos; Italo Calvino: El barón rampante; Truman Capote: A sangre fría; Gunther Grass: El tambor de hojalata; Franz Kafka: La metamorfosis; Lawrence Durrell: El cuarteto de Alejandría; Marguerite Yourcenar: Memorias de Adriano; Jack Kerouac: En el camino; Albert Camus: El extranjero; William Golding: El señor de las moscas; J.D. Salinger: El guardián entre el centeno; Paul Bowles: El cielo protector; James Joyce: El retrato del artista adolescente; J.M.Coetzee: Desgracia; Graham Greene: El americano impasible; William Faulkner: Mientras agonizo y Antonio Tabucchi: Sostiene Pereira.

El poeta Rafael Arriaz Lucca añade: Mijail Bulgakov: El maestro y Margarita y Cien años de soledad de Gabriel García Márquez citando en su selección las ya nombradas Memorias de Adriano y Desgracia.

Por su parte Mario Vargas Llosa nos ofrece en su libro La verdad de las mentiras. (2ª. ed. aum.Madrid:Alfaguara,2002. 413 p.) la siguiente selección de novelas del siglo XX, aquí las acotaciones entre paréntesis son nuestras:Saul Bellow: Herzog; Heinrich Boll: Opiniones de un pasayo; André Breton: Nadja; Albert Camus: El extranjero; Elías Canetti: Auto de fe; Alejo Carpentier; El reino de este mundo; Joseph Conrad: El corazón de las tinieblas;Isak Dinisen: Siete cuentos góticos, que es una de las dos unicas excepciones presentadas por Vargas Llosa de un libro de cuentos, imposible de soslayar como su autora en el panorama de la ficción de la centuria cerrada hace poco; John Dos Passos: Manhatan transfer; William Faulkner: Santuario(aunque muchos lectores pondrían más bien Absalom, Absalom); Francis Scott Fitzgerald: El Gran Gastby; Max Frisch: No soy Stiller; Gunter Grass: El tambor del hojalata; Grahan Green: El poder y la gloria y El fin de la aventura; Ernest Hemingway: El viejo y el mar y París era una fiesta; Herman Hesse: El lobo estepario(otros pondrían también a Damián); Aldous Huxley: Un mundo feliz; Joyce, James: Dublineses, cuentos también(otros colocarían entre sus lecturas también El retrato del artista adolescente); el japonés Yasunari Kawabata: La casa de las bellas durmientes; Arthur Koestler: El cero y el infinito; Guiiseppe Tomasi Lampedusa: El gatopardo; Doris Lessing: El cuaderno dorado; André Malraux: La condición humana; Thomas Mann: La muerte en Venecia; Henry Millar: Trópico de cáncer(aunque para este lector el Trópico de Capricornio es mejor); Alberto Moravia: La Romana; Vladimir Navokok: Lolita; George Orwell: La granja de los animales(aunque otros leerían también su novela 1984); Boris Pasternak: El doctor Zhivago; Alexadr Solzhenitsin: Un día en la vida de Ivan Denisovich; John Steinbeck: Al este del Edén; Antonio Tabucchi: Sostiene Pereira; Virginia Woolf: La Señora Dalloway.

Nosotros añadimos, siguiendo los pasos de estos dos cultísimos lectores: Marcel Proust: La búsqueda del tiempo perdido: libro magno, difícil, de largos pasajes áridos, pero insustituible, obra de uno de los cuatro grandes novelistas del siglo XX. Los otros son el irlandés Joyce, el checo Kafka y el norteamericano Faulkner. El quinto sería Thomas Mann. Recomendamos varias formas de leer La búsqueda…, para muchos bastaría con leer el primero tomo; otros podrían leer el primer y el último tomo, que es el séptimo. Otros podrían leer los primeros cuatro tomos que fueron los que Proust pudo además de escribir, corregir con aquel cuidado tan arduo suyo. Los últimos tres tomos son de publicación póstuma, de lectura obligatoria para quien desee conocer bien a Proust. Estos tres últimos no los pudo corregir ampliamente Proust, como era su costumbre, porque murió antes.

D.H.Thomas: El hotel blanco, extraordinaria, sobre judaísmo, psicoanálisis y holocausto, poco conocida; William Styron: La decisión de Sofía, el mismo horror del siglo XX está aquí como en la siguiente la de Joseph Corand: El corazón de las tinieblas, seguramente el más grande libro sobre el siglo del sufrimiento que fue el pasado, situación que persiste. Malcom Lowry: Bajo el volcán, una epopeya íntima. Su traducción castellana, hecha en México por Era y reeditada en España por Tusquets, es una obra maestra de la lengua castellana.

Anais Nin: Diario, no es una novela pero imprescindible para nuestro tiempo, sus novelas líricas, como El espía en la casa del amor, son expansiones de este Diario. Virginia Wolf: Orlando, por el juego con el tiempo; Susan Sontag: Yo, etcétera, son cuentos pero es su libro de ficción que más nos ha convencido porque sus otras novelas no han logrado ni conmovernos ni sacudirnos pese a nuestra admiración inmensa e indetenible por ella una de las grandes ensayistas del siglo XX y uno de sus grandes pensadores; Paul Auster: El país de las últimas cosas, la más grande escatología de nuestra época; Jean Rhys: Ancho mar de los sargazos, todo lo entrañable caribeño está allí en la prosa perfecta de esta gran escritora; Jean Paul Sartre: La nausea; Margaritte Duras: El amante, fuera de la belleza de la forma como cuenta la iniciación sexual de una muchacha, ella misma, por la manera que superó la fatigante “Escuela de la mirada”; Alberto Moravia: Los indiferentes con esta novela, de 1929, se inicia el existencialismo; Robert Musil: El hombre sin atributos, sabemos que es un libro complejo, recomendamos leer al menos su primer tomo; John Maxwell Coetzee: Esperando a los bárbaros, aunque este magnífico novelista está en las listas de Osío y Arraiz registramos también esta novela: es singular, difícilmente se puede escribir un libro tan bello, tan saturado de poesía, de amor erótico, anti racista, sobre una situación tan terrible.

Junio 23, 2008

Portada
Concursos
Argentina
Chile
Colombia
España
México
Venezuela
Otros países latinoamericanos
Mundo

Estás en nuestro ARCHIVO.
Consulta información
actualizada aquí