Llegue a millones de personas publicando sus exposiciones, cursos, talleres y más.
| Semillas al Viento. Obra reciente del artista panameño Kansuet |
|
|
| Archivo - 2009 | |
| sábado, 30 de mayo de 2009 | |
![]() Kansuet – Abrigo, 100 x 75 cms, Óleo/lienzo, 2009 Lucio López Cansuet “Kansuet” nace en 1974, en Cartí Yandub, una de esas pequeñas islas que parecen flotar en el archipiélago de la Comarca de Kuna Yala, Panamá. “La obra de Lucio Kansuet rescata para nosotros los encantos del séptimo día, cuando un mundo prístino y puro fue transferido a manos humanas. Revive aquella extraña y siempre presente sed de inocencia y de añoranza por un paraíso terreno, inmaculado y entrañable, común a la mayor parte de las culturas, y que se hace patente, para el mundo occidental, en el bíblico relato del Edén perdido en la mítica edad de oro de las tradiciones griegas. Más que de un lugar geográfico específico, la memoria colectiva de la especie parece tener reminiscencias de un estado de gracia en el que la relación con la naturaleza estaba imbuida de equilibrio, respeto y armonía. Para nosotros, los desterrados hijos de Eva, productos del asfalto y el acero, la relación con los entornos naturales no puede experimentarse más que como distancia, anhelo y utopía. Por eso, los cuadros de Kansuet nos revelan una dimensión emocional y existencial poco común: Kansuet no ha abandonado el paraíso; Kansuet vive en él. ![]() Kansuet – Desde el corazón de Nabguana (Madre Tierra), 130 x 180 cms, Óleo/lienzo, 2009 En sus cuadros es evidente la profunda veneración que siente por la naturaleza y por ese aspecto edénico en relación con lo telúrico que aún permanece vivo en los cantos legendarios de su pueblo, transmitidos por los abuelos de su raza que hablan de la fraternidad original de nuestra especie con las bestias y las plantas, y que contrasta tan vivamente con el despótico señorío sobre la naturaleza típico de nuestras modernas sociedades. Los mecanismos de una memoria ancestral heredada permiten que Lucio Kansuet pueda recurrir, sin imposturas, a la fuente de esa relación simbiótica con la tierra que parece ser un ideal de vida aun en esta era postmoderna tan escéptica, que parte del supuesto de que las grandes utopías son imposibles.” (Gladys Turner B., tomado del catálogo de Semillas al Viento). ![]() Kansuet – Abrazo, 97 x 153 cms, Óleo/lienzo, 2009 Niños y niñas, duermen o van abriendo sus ojos y nos miran, quizás invitándonos a elevarnos con ellos, a volver a creer en la posibilidad de ese paraíso que representa la convivencia en armonía.
|
|