El Ministerio de Cultura, a través del Museo Nacional de Colombia, la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior de España (SEACEX), la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales de España (SECC) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, CSIC. Real Jardín Botánico de España, presentan la exposición Mutis al natural. Ciencia y arte en el Nuevo Reino de Granada que se exhibirá en el Museo Nacional de Colombia del 2 de diciembre del 2008 al 1 de marzo del 2009.
La exposición responde a la voluntad y el compromiso de los gobiernos de Colombia y España para conmemorar el Bicentenario de la muerte del gaditano y destacar la vigencia de su aporte y su legado científico. Asimismo, busca propiciar una comprensión de los objetivos, los intereses y el contexto en el que vivió José Celestino Mutis, un naturalista del siglo XVIII.
La muestra está conformada por 131 piezas entre ellas documentos, grabados, pinturas, miniaturas, objetos, libros y una selección de 25 láminas botánicas y 10 perfiles geográficos, elaboradas por los pintores de la Expedición Botánica, los cuales se exhibirán por primera vez al público en el país.
Mutis al natural es organizada por el Ministerio de Cultura de Colombia, el Museo Nacional de Colombia, la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior de España (SEACEX), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Real Jardín Botánico y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales de España (SECC); con el apoyo del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España. Dirección de Relaciones Culturales y Científicas, el Ministerio de Cultura de España, la Embajada de Colombia en España y la Embajada de España en Colombia; con el patrocinio del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural – Alcaldía Mayor de Bogotá, Ecopetrol, Seguros Bolívar, Davivienda y BBVA. Con el apoyo de la Asociación de Amigos del Museo Nacional y el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe – CERLALC.
José Celestino Mutis
José Celestino Bruno Mutis Bosio nació en Cádiz el 6 de abril de 1732. A mediados del siglo XVIII, la ciudad se erigía como el primer puerto comercial del mundo, el baluarte de la defensa nacional y el lugar de la infraestructura científica más poderosa de España. Mutis estudió cirugía y medicina en el Colegio de San Fernando de Cádiz y en la Universidad Hispalense de Sevilla se recibió de Bachiller en Medicina. Fue profesor de anatomía en Madrid, donde proyectó una academia de ciencias.
Pertenecía al partido monarquista y defendía el fortalecimiento del poder del Rey. Aprendió por cuenta propia las matemáticas y la física. En 1760, a comienzos del reinado de Carlos III, se embarcó para el Nuevo Reino de Granada, como médico del virrey Pedro Messía de la Cerda. Para entonces era uno de los intelectuales más prometedores de España: se inclinaba por Copérnico y defendía a Newton, practicaba la disección y simpatizaba con Linneo.
Mutis hacía parte de una civilización que buscaba sus fuentes energéticas en el reino vegetal. La invitación del Virrey estimuló y despertó su vocación por la historia natural. El interés por la naturaleza americana lo incentivó a aprender por sus propios medios los métodos de la botánica. Buscando ubicarse a la cabeza de las ciencias en España, le propuso al Rey la creación en Madrid de un gabinete de historia natural con jardín botánico anexo.
América era una oportunidad para formar las colecciones botánicas, mineralógicas y zoológicas del proyectado centro destinado a la investigación –siguiendo a Linneo, Padre de la Botánica Moderna– y a la exhibición pública. Las materias primas del Nuevo Mundo debían abastecer la industria metropolitana. Así se definió el primer intento de reforma de la historia natural española durante la época de la Ilustración.

Los desastres de la Guerra de los Siete Años (1757-1763) contribuyeron a frustrar los proyectos de Mutis. Poco a poco, tras múltiples dudas y búsquedas, el gaditano terminó descubriendo en América una tierra propicia para las ciencias y las artes. Los planes concebidos originalmente para la metrópoli terminaron por adaptarse al Nuevo Reino de Granada, donde Mutis inventó una tradición científica. Su «Flora de Bogotá» fue uno de los proyectos botánicos más ambiciosos del siglo XVIII.
La Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada (1783-1816) ilustra un caso eminente de descentralización en el seno del imperio español. Durante la segunda mitad del siglo XVIII, Mutis mantuvo con vigor la autonomía científica de Santafé, y practicó la ciencia con el espíritu internacionalista que animó su relación epistolar e intercambios con Linneo. A principios del siglo XIX, su Expedición concentraba secciones de Botánica, Zoología, Mineralogía, Geografía y Astronomía, que funcionaban con el concurso de Sinforoso Mutis, Jorge Tadeo Lozano, Enrique Umaña y Francisco José de Caldas, quienes en su gran mayoría, tenían una formación europea y habían luchado por la Independencia americana.
Durante sus primeros años en América, el lugar de Mutis fue la Corte de Santafé, prolongación de la madrileña, donde brilló al lado de los intelectuales criollos Miguel de Santisteban y Francisco Antonio Moreno y Escandón. Cuando surgieron los círculos ilustrados locales se acercó a ellos y fue reconocido como el Filósofo Americano. Apoyó la participación de los criollos en política, así como los proyectos de introducir las ciencias en la universidad santafereña. Se solidarizó con los acusados de 1794 por infidencia con el Rey.
Su absolutismo moderado le valió críticas por parte de fanáticos del origen divino de la autoridad del Rey, que llegaron a impugnar la existencia de su expedición. Su papel en el Estado se inspiraba en el amor a la humanidad que animaba su profesión de médico y su vocación de sacerdote. En relación con las quinas, sistematizó el saber y las prácticas de cosecheros y curanderos populares, con frecuencia mestizos y mulatos.
Sentó las bases de una historia natural, civil y geográfica del Nuevo Reino de Granada, que adelantó desde 1760 hasta el día de su muerte, el 11 de septiembre de 1808. Sus colecciones eran de interés público, indispensables en un estado moderno. Amó los libros, en particular los diccionarios y las gramáticas indígenas, la ilustración científica y los herbarios. Murió con la convicción de haber contribuido a una ciudadela de las ciencias en Santafé, provista de jardín botánico, gabinete de historia natural y observatorio astronómico, laboratorio de química y biblioteca pública. Por gusto propio, todo lo suyo se debía al Rey, incluida una parte sustancial de su fortuna personal. Sus valores supremos fueron Dios, el Rey y el amor al Nuevo Reino de Granada. Su vida se resume en un apostolado de lo público.
Tras la muerte de Mutis, la Expedición Botánica sobrevivió con muchas dificultades. Con la Reconquista, al llegar triunfante a Bogotá en mayo de 1816, «el Pacificador» Pablo Morillo la clausuró. El 2 de junio de 1816, ordenó enviar a Madrid el herbario, la iconografía y el archivo de José Celestino Mutis y de la Expedición Botánica: 105 cajones: 60 de herbario (20.000 ejemplares aproximadamente), 12 de dibujos, 1 de manuscritos y el resto de semillas, muestras de maderas, minerales y dibujos de animales.
En 1817, al llegar a Madrid las cajas se abrieron en presencia del rey Fernando VII. Los materiales de interés geológico y zoológico se trasladaron al Real Gabinete de Historia Natural; el herbario, los manuscritos y las ilustraciones fueron depositados en el Real Jardín Botánico, donde hoy se conservan junto con los de las expediciones científicas españolas de la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX.
{mosimage}En 1952, los gobiernos de España y Colombia suscribieron un acuerdo que puso en manos de los Institutos de Cultura Hispánica de ambos países la ejecución del plan editorial de la Flora de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. A partir de 1982, la responsabilidad recayó en el Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia y en el Real Jardín Botánico de Madrid. Con la colaboración de botánicos españoles y colombianos se han publicado 36 volúmenes de los 55 previstos.
Las imágenes botánicas: piezas de estudio
La Iconografía mutisiana se compone de 5.393 láminas botánicas y 1.001 tirillas auxiliares con despieces florales, de frutos y semillas, que representan unas 2.696 especies y 26 variedades, cifras que equivalen al 5,4% de la flora colombiana, calculada en 40.000 especies. La colección describe intensivamente plantas del sector central del territorio colombiano que se desarrolla desde la altiplanicie del Tolima, asciende hacia el occidente del departamento de Cundinamarca, para verticalizar desde allí el ascenso hasta la falla Arcabuco-San Miguel; aparece entonces la Sabana de Bogotá, en cuyos confines va ascendiendo hacia las cuestas de la cordillera Oriental de los Andes colombianos.
Mutis eligió para su obra el tamaño folio mayor o «atlántico» (37,5 x 54 cm.), usual en las ediciones de lujo de la época; en la colección también existe un número reducido de láminas más pequeñas (42 x 28 cm) y más grandes (48 x 69 cm). Se utilizó papel fabricado a mano, prensado al calor y dotado de una filigrana de rayas o puntizones muy menudos y otros más separados que lo cortan perpendicularmente, y que facilitaron la planificación de las composiciones. No existe una colección comparable en número, precisión y belleza. Mutis hizo de Santafé la capital mundial de la ilustración botánica.
La creación de la Expedición Botánica elevó las aspiraciones de Mutis, el naturalista particular, que encargaba sobrias láminas a la aguada. El 16 de enero de 1784, Mutis mencionó una nueva técnica que denominó «invención de los colores». A los ocho días ya hablaba de «láminas iluminadas». El término «iluminadas» aclara que ya había implementado la técnica de la miniatura. Según Antonio Palomino de Castro y Velasco (El museo pictórico y escuela óptica, obra conocida por Mutis) miniatura es «pintura que se ejecuta sobre vitela o papel terso, a manera de iluminación; pero ejecutado el claro y el oscuro, punteado y no tendido».
La obra de Mutis transformó la sociedad novogranadina: técnicamente importó la miniatura moderna, desarrolló la observación y el dibujo directos de la naturaleza, promovió la organización de artistas en una escuela estatal, permitió la apertura en el campo de las ciencias naturales y las matemáticas.
El Taller de Pintura de la Expedición Botánica contó durante su historia con una “familia” de 61 miembros, entre oficiales, alumnos y aprendices. Salvador Rizo fue la clave de la organización y la enseñanza de los pintores. Sobresalieron Pablo Antonio García del Campo, pintor de la Corte de Santafé, los hermanos Antonio, Nicolás y Francisco Javier Cortés, Antonio Barrionuevo y Camilo Quesada, provenientes de talleres cualificados de Quito, así como Francisco Javier Matís, oriundo de Guaduas. Con todos ellos, Mutis coordinó un proceso de reflexión-experimentación sobre la organización del trabajo, los criterios científicos y estéticos de la representación, el color y la composición.
Las láminas fueron pintadas a partir de modelos recién cortados y conservados artificialmente. Al final de agobiantes jornadas de exploración a pie o a lomo de mula, por caminos de difícil tránsito, los recolectores o «herbolarios» conducían a la Casa Botánica bultos cargados de ejemplares frescos procedentes con frecuencia de distintos pisos térmicos. Para el dibujo de una lámina solían utilizarse tres, cuatro o más modelos cortados en diferentes épocas del año o en distintos momentos del desarrollo de una especie. Los pintores de la expedición eran por excelencia unos pintores de gabinete.
Se aprovechó el saber local sobre materias vegetales y minerales americanas e importadas de Europa. De las propias plantas en estudio se extraían con frecuencia los colores. Rizo preparó una memoria titulada «Experimentos prácticos para la miniatura, nuevas composiciones de los colores para la imitación del reino vegetal inventados en la Real Expedición para su Flora» en que presentó trece fórmulas cromáticas.
Las imágenes botánicas elaboradas para la Expedición Botánica debían cumplir con las siguientes características:
- La planta se representaba aislada de su contexto natural y con todas sus partes.
- Se insistía en la fidelidad de la representación de la forma de las hojas, de los frutos y, sobre todo, de las flores, que eran el fundamento de la clasificación sexual propuesta por Linneo.
- En las láminas eran presentadas formas “idealizadas” de las plantas. Por eso aparecen representados los estados de floración y fructificación, lo que en términos reales es imposible porque corresponden a distintos momentos en el tiempo.
El proceso de elaboración de cada lámina seguía los siguientes pasos: primero se realizaba el dibujo a lápiz, luego se hacía el delineado a tinta y finalmente se aplicaban los colores.
Algunas de las láminas fueron firmadas y rubricadas por sus autores, marcando con frecuencia la frase Americanarum Pinxit (“Pintor americano”), que destaca no solo la autoría individual sino el talento americano.
Mutis al natural. Ciencia y arte en el Nuevo Reino de Granada
La exposición se exhibe en la Sala Permanente Fundadores de la República, ubicada en el segundo piso del Museo, y presenta un recorrido por la vida y los logros culturales y científicos de José Celestino Mutis, a partir de una curaduría conjunta entre Colombia y España y con objetos originales que hacen parte del patrimonio de los dos países.
La curaduría se llevó a cabo entre el historiador colombiano José Antonio Amaya, y el historiador español Miguel Ángel Puig-Samper. Del mismo modo, la coordinación estuvo a cargo de Pilar San Pío, directora del Archivo del Real Jardín Botánico de Madrid, Ángela Santamaría, coordinadora del proyecto Bicentenario Mutis, del Ministerio de Cultura de Colombia y Eloísa Ferrari, coordinadora de exposiciones de SEACEX.
La exposición presenta los resultados de las últimas investigaciones sobre la vida y obra del gaditano, destaca cómo Mutis en el siglo XVIII lideró una empresa con autonomía científica, que hizo de Santafé la sede de la ilustración botánica, con canales directos de intercambio sobre ciencia con capitales europeas como Upsala, París, Madrid y Londres.
Asimismo, la muestra hace evidente el gran legado de Mutis: su compromiso y voluntad para divulgar la riqueza natural de la Nueva Granada y su profunda fe en el talento, la inteligencia, y la sensibilidad de los hombres americanos.
En la muestra se exhiben 131 piezas (58 colombianas; 73 españolas), entre ellas láminas, objetos y documentos originales por medio de los cuales el visitante puede entrar en relación con los diversos campos de interés del científico gaditano. Está dividida en nueve secciones temáticas, que permiten hacer un recorrido cronológico por la biografía de José Celestino Mutis:
Ilustración gaditana [1732-1757]; Ilustración madrileña [1757-1760]; Por la ruta de las indias se regresa a Madrid [1760-1770]; El naturalista, empresario, minero [1770-1778]; la primera expedición botánica de Santafé, la de Sebastián López Ruiz [1778-1783]; Director de la Expedición Botánica de Nueva Granada. Etapa Mariquita [1783-1790]; La Expedición Botánica de Nueva Granada. Período Santafereño [1791-1816]; El legado de Mutis y El tesoro artístico de la Expedición Botánica.
Dentro de las piezas se destacan:
- Documentos (19): el diario de navegación del barco La Castilla, en el que Mutis hizo su viaja a América; cartas de Mutis a Carlos Linneo, testamento de Mutis.
- Dibujos de perfiles geográficos realizados por Francisco José de Caldas (6)
- Objetos (28): instrumentos de cirugía, lancetas, extractores de bala, instrumentos científicos, instrumento de medición, la maqueta de un modelo de navío de 60 cañones
- Pinturas (17) y miniaturas (3): Retratos de Linneo, Cavanilles, Jorge Tadeo Lozano, Francisco José de Caldas, Eloy Valenzuela, Pablo Antonio García del Campo, Salvador Rizo y una selección de retratos de Mutis, nunca antes exhibida en conjunto, entre las cuales se destaca un óleo elaborado en Cádiz, a partir de un grabado realizado por Alexander von Humboldt, y que se constituyó en el punto de partida para la creación de la imagen de Mutis.
- Objetos: Cofres con tierra de Cádiz y una caja para contener quina.
- Libros (20): entre ellos las Plantas Equinocciales de Humboldt
- Dibujos (32): una selección de las láminas originales realizadas en la Expedición Botánica.
- Especímenes (4): el herbario de gramíneas de Eloy Valenzuela
¿Por qué se seleccionaron esas láminas?:
- Especies importantes para Mutis desde el punto de vista económico y alimenticio: el té de Bogotá (Symplocos alstonia), frailejón (Espeletia sp), pasiflora (Pasiflora laurifolia)
- Obras que no hayan sido exhibidas antes
- Obras que no estén totalmente terminadas para hacer evidente el proceso
- Obras realizadas por los más destacados pintores
¿A qué colecciones pertenecen los objetos?:
España: Real Jardín Botánico de Madrid, la Biblioteca Nacional de España, Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (Madrid), Centro Geográfico del Ejército (Madrid), Museo de la Farmacia Hispana de la Universidad Complutense (Madrid), Museo de las Cortes (Cádiz), Museo Naval (Madrid), Real Academia de la Historia (Madrid), Real Academia Nacional de Medicina (Madrid).
Colombia: Biblioteca Nacional de Colombia, Universidad Nacional, Archivo General de la Nación, Casa Museo Caldas, Museo de la Independencia / Casa del Florero, Catedral Primada, Universidad del Rosario, Fondo Cultural Cafetero, Museo de Arte Colonial y Museo Nacional de Colombia.
La exhibición: un reto para la conservación
Teniendo en cuenta la fragilidad de las láminas, debido al tipo de papel y a los materiales con que fueron elaboradas, y como respuesta a la necesidad de preservarlas para las futuras generaciones, la exhibición al público de estas piezas supuso un trabajo riguroso desde el punto de vista de la conservación.
En consecuencia, la oficina de conservación del Museo Nacional desarrolló para esta exposición un prototipo de vitrina que garantiza las condiciones medio ambientales específicas para la exhibición de obra sobre papel que permitenmanejar cuatro aspectos críticos:
- Iluminación: una de las condiciones de exhibición es que las piezas no deben recibir luz natural de manera directa. Por lo tanto están iluminadas con LEDS, bombillos que no emiten rayos UV y no generan un aumento en la temperatura. Adicionalmente, la sala sólo contará con este tipo de iluminación ya que todas las ventanas serán selladas.
- Humedad: para garantizar una humedad relativa promedio de 55%, las vitrinas tendrán en la parte de abajo un sistema a base de bentonita e iperlita, que al entrar en contacto con el aire absorben la humedad relativa del ambiente. De igual modo, la sala cuenta con deshumidificadores (sistemas de control externo) para medir y controlar el medio ambiente.
- Temperatura y contaminación: estos dos factores serán controlados mediante un Sistema de presión que permite a través de dos filtros, uno de carbón activado y otro de partículas, evitar el ingreso de partículas extrañas y permitir la entrada de aire totalmente limpio, de tal manera que se garanticen 20 grados de temperatura
Actividades paralelas a la exposición temporal
Ciclo de Conferencias
Auditorio Teresa Cuervo Borda. Entrada libre
Miércoles 3 de diciembre, 6:30 p.m.
“Pintores americanos”
Por Beatriz González Aranda. Maestra en Bellas Artes de la Universidad de los Andes, Bogotá (1962). Curso de grabado en la Academia de Bellas Artes de Rotterdam, Holanda (1966). Maestra Honoris Causa en Artes Plásticas, Universidad de Antioquia (2000). Investigadora en historia y arte. Premio vida y obra del Ministerio de Cultura, (2006). Ha expuesto individual y colectivamente desde 1964 hasta 2008. Ha obtenido varias distinciones, entre ellas en el Salón Anual de Artistas Colombianos, durante las versiones XVII (1965), XIX (1967) y XXXIII (1990).
Directora del departamento de educación del Museo de Arte Moderno, (1970-1983). Curadora, e investigadora de exposiciones de la Biblioteca Luís Ángel Arango, (1985-1989, 2004-2008). Asesora de Artes Plásticas del Banco de la República. (1985-2008); Curadora de Arte e Historia del Museo Nacional de Colombia (1989-2004). Desde 1977 trabaja en investigación sobre museología, historia del arte y caricatura. Algunas de sus publicaciones son: José Gabriel Tatis Ahumada, un pintor comprometido (Carlos Valencia Editores, 1987); José María Espinosa, abanderado del arte y de la patria (Museo Nacional de Colombia, 1994); ¡Quédese quieto!, Gaspard-Félix Tournachon “Nadar”, 1820-1910 (Museo Nacional de Colombia, 1995); Le Moyne en Colombia 1828-1841 (Museo Nacional de Colombia), y numerosos textos y crítica de arte.
Miércoles 9 de diciembre, 6:30 p.m.
Mutis, una condición de conservación
Aspectos técnicos en torno a la exposición
Por Catalina Plazas. Conservadora restauradora de bienes muebles de la Universidad Externado de Colombia. Ha puesto en marcha el Sistema Integrado de Conservación en algunos museos y se ha desempeñado en conservación preventiva, área que actualmente maneja en el Museo Nacional de Colombia.
Adriana Páez Cure. Conservadora restauradora de bienes muebles de la Universidad Externado de Colombia, candidata a magíster en arqueología, Universidad de los Andes. Se ha desempeñado en la conservación preventiva de las colecciones del Museo del Oro y en conservación de material arqueológico subacuático.
Conferencia especial
Para niños, niñas y jóvenes. Auditorio Teresa Cuervo Borda. Entrada libre
Sábado 6 de diciembre, 10:00 a.m.
Mutis, el mensajero de la ciencia
Por Gonzalo España. Historiador y escritor especializado en temas juveniles. Autor de varias biografías del sabio Mutis y libros sobre la Expedición Botánica, entre ellos Mutis y la Expedición Botánica (Panamericana Editorial); Mutis, el sabio de la vacuna (Colección Juvenil Colciencias); Los pies en la tierra, los ojos en el cielo (Santillana, próximo a salir). Es lista de Honor IBBY (International Board on Books for Young People) por su libro Galería de Piratas y Bandidos de América (Círculo de Lectores). Su novela La Biblioteca (Ediciones B) fue finalista en el Concurso Iberoamericano de novela breve Juan de Castellanos.
Visita especializada
Sala Nuevo Reino de Granada [1550-1810], segundo piso
Actividad mensual. 4:00 p.m. Boleto de ingreso al Museo
Martes 16 de diciembre, 4.00 p.m.
Por Juan Gabriel Pineda. Historiador de la Universidad Nacional, investigador de la historia de la ciencia y la medicina colombiana en el siglo XIX, consultor y analista independiente.
Uno de los aspectos más debatidos en torno a la vida y obra de José Celestino Mutis tiene que ver con la importancia que dio a la matemática newtoniana como base del conocimiento científico de la época. En esta visita nos interrogaremos acerca de la metodología científica mutisiana, la aplicación de la matemática en sus investigaciones botánicas y naturales y el impacto social y cultural de su obra en la educación neogranadina.
Taller Mutis 200 años
Expedición por el Museo
Sala Nuevo Reino de Granada [1550-1810], segundo piso
Actividad mensual. Sábado de 10:00 a.m. a 12:00 m.
Valor de la inscripción: $4.000 pesos adicionales al boleto de ingreso al Museo.
Sábado 13 de diciembre
Botánica en papel
Por Laura Elena Gómez Torrejano. Antropóloga de la Universidad Nacional de Colombia.
A partir de la elaboración de una o más flores en papel, utilizando la técnica del origami, se identificarán las partes de las flores que fueron estudiadas y representadas por botánicos y dibujantes de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. Para esta empresa fue necesario registrar las diferentes especies botánicas en cada una de sus etapas de crecimiento, puesto que era imposible conservarlas por mucho tiempo en un estado apropiado para su clasificación y estudio. En este registro, las flores de las diferentes especies, su forma de reproducción y sus partes constituyeron un elemento principal al momento de elaboración de las láminas, pues Linneo se basaba en estas características para la formulación de su sistema clasificatorio de las plantas.
Museo Nacional de Colombia
Carrera 7 # 28-66. Bogotá, D.C., Colombia
Teléfono: 334 8366. Fax: 337 4134
Internet: www.museonacional.gov.co; e-mail: info(arroba)museonacional.gov.co
Horarios
Los lunes el Museo está cerrado al público por mantenimiento
Martes a sábado de 10 a.m. a 6 p.m.
Domingo de 10 a.m. a 5 p.m.
(El acceso a las salas termina 30 minutos antes del cierre del Museo)
Tarifas de acceso a la exposición - Mutis al natural
Adultos: $3.000 pesos
Estudiantes con carné vigente: $2.000 pesos
Niños mayores de 5 años y personas con carné vigente del SISBEN (niveles 4, 5 y 6): $1.000 pesos
Estudiantes de instituciones educativas distritales y con carné de BibloRed: $500 pesos
Niños menores de 5 años, adultos mayores (hombres mayores de 60 y mujeres mayores de 55 años), personas en situación de discapacidad y un acompañante, visitantes cuyo estrato socioeconómico sea 1 y 2, Amigos del Museo, miembros del ICOM con carné vigente, reservistas de honor, personas con carné vigente del SISBEN (niveles 1, 2 y 3) y adultos mayores que acrediten su afiliación al pasaporte vital (previa presentación del pasaporte vigente) entrada libre
Con la compra de la boleta de la exposición los visitantes tienen derecho a ingresar a las salas permanentes sin costo adicional
Visitas comentadas
De martes a viernes 2:00 y 4:00 p.m.
Sábados 10:00 a.m. 12:00 m. 2:00 y 4:00 p.m.
Domingos 10:00 a.m. 12:00 m. y 2:00 p.m.
Boleto de ingreso al Museo
Sala Permanente Fundadores de la República, segundo piso
Servicios educativos
Acompañamientos para grupos previa reserva (Máximo 100 personas por hora)
Valor: $ 1.000 pesos por persona. De martes a viernes de 10:00 a.m. a 1:00 p.m.
Visitas comentadas generales, especializadas, talleres con material didáctico, previa reserva, con costo adicional al boleto de ingreso.
Del 2 de diciembre de 2008 al 1 de marzo de 2009
Museo Nacional de Colombia
www.museonacional.gov.co
Fuente: Comunicaciones Museo Nacional de Colombia
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