Llegue a millones de personas publicando sus exposiciones, cursos, talleres y más.
| Pinturas de Sol Halabi |
|
|
| Archivo - 2009 | |
| martes, 28 de abril de 2009 | |
Sueños y realidades![]() Esther M. Arjona – Periodista "La realidad la percibimos como algo nítido y muy bien definido, mientras que los sueños se presentan en imágenes difusas y faltas de definición". Bajo estos parámetros podríamos describir la obra de Sol Halabi como una combinación de sueños y realidades. Quién sabe estos dos elementos estén presentes en su obra, pero de otra manera. Los rostros que con trazos tan reales aparecen en fondos más bien abstractos, tienen un enorme parecido con su creadora. Esos rostros no son personajes particulares. Son la forma de expresar ese mundo propio de la artista y que al entrar en contacto con el espectador se hacen también parte de él. Halabi considera sus obras como fruto de la acción, no del pensamiento. ‘Ni siquiera pienso mucho, me pongo a trabajar y voy viendo qué va surgiendo’. Por eso, no considera que haya un propósito de querer decir algo en sus cuadros, pero entiende que en ese 'no querer decir nada' surgen muchas cosas, pues la pintura tiene un lenguaje propio, muy ajeno al de las palabras. ‘El arte responde a otras leyes, no trabaja con la razón’, dice la artista argentina. Es esta la razón por la que ella considera que cuando se desea imponer la razón, la pintura pierde. ‘Cuando tú te aflojas y dejas que salgan, salen cosas que no sabías que tenías dentro, cosas que ni siquiera elaboraste y se elaboran en la pintura. Pero cuando tengo deseos de ver de qué tratan, a dónde van, qué son, a qué se refieren, porque tampoco puedes decir que pintas porque pintas y punto, creo que tienen que ver con mi situación más íntima que recuerdo desde los 6 años’. Esa situación es sentir el absurdo de estar parado en algún lugar en el que no sabes para qué estás, ni por qué estás. ‘Creo que esas figuras que están en el cuadro también se preguntan dónde estoy, para qué estoy, mirando hacia afuera para ver si alguien se lo puede resolver. Y toda esa materia alrededor es como si fuera la existencia misma y tú estás allí parado en un lugar sin saber por qué te está rodeando lo que te está rodeando’, detalla Halabi. Es un sentimiento que se iguala con el de pintar. ‘Cuando quiero pensar las cosas se cortan, se complican, y cuando te aflojas, las cosas surgen y es como tratar de aflojarte en medio del caos’. No se trata de reflejar momentos específicos de la vida, sin embargo, algunos de esos rostros reflejan una placidez que sólo pueden lograrla una gran paz interna y otros, batallan un poco con la oscuridad que les acompaña. Y no es que ella haya decidido pintar conscientemente su alegría o un momento taciturno. Son cosas de las que sólo el inconsciente es capaz. Referencias Más que tener referentes pictóricos, Halabi busca sustento en palabras. ‘Me gusta leer, me encanta lo que dice Jung (Carl Gustav), habla del poder del inconsciente y que el inconsciente no se limita a una persona en particular, no se limita a tu historia personal’. Esta forma de ver las cosas tiene mucho sentido para la pintora, pues ‘si no fuera así nadie sentiría nada por mis pinturas, serían algo que no tienen nada que ver con los demás. Nadie va a querer algo como un mero adorno, es porque le transmite algo y eso que transmite no es lo que yo pienso, transmite las cosas que al espectador le surgen en ese momento’, detalla Halabi. En el momento en que una obra cuelga en una sala de exposición, la visión de su creador ya no es la que aparece. De acuerdo con la artista, aparecen entonces las imágenes de lo que el espectador está viendo. ‘La pintura tiene una función para nosotros en el taller, pero esas funciones cambian cuando sale de allí. Ya en la pared dice muchísimas cosas al que está enfrente, pero no necesariamente son mis cosas las que están enfrente. Tal vez ya no aparece nada mío’. Ese inconsciente personal del artista se apoya sobre un inconsciente colectivo, que según Halabi, ‘es el que nos hace seres humanos’. Por el tipo de obra que realiza, no se trata de bocetos altamente estructurados. Por el contario, lo más probable es que la obra termine como algo totalmente diferente a lo que se inició. Si la estructura es muy cerrada, es probable que la obra no prospere, sin embargo, si hay sólo un breve planteamiento, podría terminar como algo muy rico. Seis personajes pueden terminar convertidos en uno, detalles pueden ser cubiertos, cambiados o alterados. María Elena Kravetz Galería de Arte Prensa María Elena Kravetz Galería de Arte |
|