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Artículos en archivo año 2008 | Vicente Pascual. No hay Vino si no hay Agua |
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| Archivo - 2008 | |
| martes, 10 de junio de 2008 | |
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El Centro Cultural Mariano Mesonada - Museo Orús, se complace en anunciar la presentación de la exposición de pinturas de Vicente Pascual Rodrigo: No hay vino si no hay agua, en la que el artista reflexiona sobre la relación entre lo necesario y lo posible así como entre lo material y lo espiritual. ![]() Sobre este tema Vicente Pascual ha escrito recientemente: Hubo una vez un tiempo, fuera del tiempo, en el que la visión que el hombre tenía de lo que le rodeaba estaba determinada por una inteligencia de carácter contemplativo. Aquel hombre de mentalidad simbolista veía el cosmos como una unidad en la que él participaba y con la que él, precisamente por su capacidad creativa, debía colaborar para el mantenimiento de la armonía. Aquel hombre no veía una montaña como una masa de tales dimensiones en la que dominaba tal mineral, ni como un escenario pintoresco al que huir para el ocio. Comprendía su función básica para la subsistencia corporal, pero estaba lejos de ver una corriente de agua simplemente como una cantidad de líquido útil para crear riqueza material o para el mero placer estético. Aquel hombre creía –o tal vez comprendía– que el agua, que era vida, tenía su propia vida, tenía su ángel, y que podía ser vehículo de la ira celeste si el hombre, llevado por su miope ambición, entorpecía el curso de las cosas no actuando en armonía con el todo. El agua, entonces, era diluvio que arrastraba la carne de la tierra o se retraía dejando secar su piel. En 1975, tras una prolongada estancia en oriente, descubrió los escritos de F. Schuon, S. Hossein Nasr y A. K. Coomaraswamy cuya perspectiva filosófica influyó de manera definitiva en su concepto de la práctica creativa. Su trabajo quedó así fuera de las corrientes más aceptadas al asumir planteamientos platónicos olvidados dentro de las pautas dominantes del pensamiento moderno. En 1992, después de más de una década trabajando en Mallorca, Vicente Pascual trasladó su estudio a los Estados Unidos –en Bloomington, Indiana, al comienzo y Washington D.C. después– donde su obra sufrió una severa transformación abandonando la forma de paisaje reconocible que revestía sus pinturas para concentrarse en los ritmos geométricos constantes en la naturaleza, dando paso, a partir de 2000, a un trabajo en el que las formas quedaron reducidas a los mínimos fundamentales y el color a su expresión más austera. A mediados de 2003 retornó a España. Actualmente vive y trabaja en Utebo, Zaragoza. La singularidad de su trayectoria ha dado lugar a una extensa bibliografía. Centro Cultural Mariano Mesonada - Museo Orús |
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