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Del 5 de junio de 2008 al 3 de mayo de 2009
Con motivo de la conmemoración del bicentenario del inicio de la Con motivo de la conmemoración del bicentenario del inicio de la Guerra de la Independencia (1808-1814), uno de los períodos más convulsos de nuestra historia contemporánea, el MNAC organiza una exposición que explora el papel protagonista de la moneda, la medalla y las condecoraciones a lo largo de la guerra, en Cataluña.
La exposición Monedas en lucha. Cataluña en la Europa Napoleónica ofrece la oportunidad de conocer el rico fondo de moneda, de medalla conmemorativa y de condecoraciones militares que conserva el Gabinet Numismàtic de Catalunya y que está relacionado con la Guerra de la Independencia (1808-1814), llamada en Cataluña Guerra del Francés. Además, la muestra contará con una esmerada selección de objetos y documentos de naturaleza diversa, relacionados directamente con la contienda y destinados a contextualizar y evocar el período histórico napoleónico, procedentes de diversas instituciones.
 Fèlix Sagau i Dalmau. Medalla dedicada a la Constitución de 1812. 1812. MNAC/GNC 39890. ©MNAC, Museu Nacional d’Art de Catalunya, Barcelona, 2007.
Como en todos los conflictos bélicos, la economía, la hacienda pública y la moneda se vieron plenamente afectadas, ya que los contendientes necesitaban moneda en abundancia para afrontar los cuantiosos gastos militares, pero la guerra había hecho menguar notablemente los ingresos del país. Los franceses tenían sólo una parte del territorio bajo su control, lo que dificultaba la obtención de recursos. Por su parte, el otro bando carecía de una organización mínima que le permitiese recaudar las contribuciones extraordinarias.
En el territorio levantado en armas el conflicto se financió desde cada provincia, y desde cada comarca, a pesar de los numerosos intentos de la Junta Central para reformar el sistema tributario y legislar una recaudación imposible de reunir en un país en guerra. Lo cierto es que buena parte del gasto recayó sobre la población rural, que se vió abocada a la miseria –como demuestran las altas cifras de mortalidad de aquellos años- y a la que nunca se compensó.
El nacimiento de la peseta
Cataluña, sin moneda propia desde hacía un siglo a consecuencia del Decreto de Nueva Planta (1716), protagonizó la fabricación de las primeras pesetas en la Ceca de Barcelona (1808), bajo dominación francesa. En el territorio insurrecto se emprendió la acuñación de moneda de emergencia a nombre de Fernando VII, en las ciudades de Girona, Lleida y Tarragona. Posteriormente se decidió centralizar la producción, con la creación de la Ceca de Cataluña (1809), que dependía de la Junta Superior del Principado. Ésta última era el órgano de gobierno patriota en Cataluña durante los años iniciales de la contienda.
 osé I, 320 reales de Madrid. 1810. MNAC/GNC 18293. ©MNAC, Museu Nacional d’Art de Catalunya, Barcelona, 2007.
La historia de la Ceca de Cataluña estuvo protagonizada por la audacia de Joan d’Amat (1772-1839), miembro de la Junta de la Moneda en la Barcelona ocupada. D’Amat pudo disponer de las ordenanzas del organismo y las empleó para redactar las de la nueva ceca de los insurrectos, tras marcharse de Barcelona hacia territorio controlado por la Junta Superior. Joan d’Amat fue el único director de la Ceca de Cataluña, a la que acompañó en una contínua retirada frente al avance de las tropas francesas, de Reus a Tarragona, y después a Mallorca. Al finalizar la guerra, se hizo cargo de nuevo de la Ceca de Barcelona.
La exigencia de grandes cantidades de metal para acuñar moneda comportó la pérdida de patrimonio artístico de gran valor, como la fundición de importantes obras de platería medieval. Entre éstas, es especialmente lamentable la pérdida del frontal del altar mayor de la catedral de Girona, obra de oro repujado con pedrería engastada, que gozaba de una fama considerable. Aparte de lo confiscado por los franceses, muchos monasterios, catedrales e iglesias sacrificaron parte de sus tesoros entregando objetos de plata a la Junta Superior.
 Fernando VII, 8 reales de Cataluña. 1809. MNAC/GNC 13640. ©MNAC, Museu Nacional d’Art de Catalunya, Barcelona, 2007.
Las condecoraciones militares
Monedas en lucha, Cataluña en la Europa napoleónica explora también el papel de las condecoraciones militares durante la contienda bélica. Se presentan cruces, medallas y distintivos de los que se valió el ejército para incitar a los soldados a llevar a cabo actuaciones que fueran merecedoras de obtenerlas.
Los estudiosos distinguen, cronológicamente, entre dos grupos de condecoraciones militares que reconocen acciones llevadas a cabo en la Guerra del Francés: las que se realizaron durante el conflicto (1808-1813) y las creadas después, fruto de las reales órdenes dictadas por Fernando VII entre 1814 y 1821, tras su regreso a España. Algunas de estas órdenes son todavía hoy vigentes, como la Real y militar Orden de San Hermenegildo o la Real y militar Orden de San Fernando.
 Ocupación francesa, 5 pesetas de Barcelona. 1810. ©MNAC, Museu Nacional d’Art de Catalunya, Barcelona, 2007.
Las medallas
Las guerras napoleónicas marcaron el momento álgido de la medalla, fomentada por Napoleón, que conocía bien la capacidad propagandística de este elemento. Cada victoria, cada uno de los acontecimientos dignos de ser enaltecidos, fueron representados en medallas, siguiendo el modelo iniciado por Luis XIV. La serie o colección de estas piezas debían constituir una auténtica historia metálica de su reinado. En España, ni el Estado ni ningún particular impulsaron ninguna serie unitaria. Aún así, se prepararon medallas conmemorativas oficiales de algunos de los principales hechos de la contienda, algunas de las cuales pueden verse en la exposición. Entre ellas cabe destacar la serenidad neoclásica de la medalla dedicada a la Constitución de 1812, obra del catalán Félix Sagau.
Publicaciones
Acompañan y complementan la exposición la publicación del catálogo de la muestra, así como la publicación del catálogo-inventario de las colecciones de moneda catalana de los años 1808 a 1814 conservadas en el Gabinet Numismàtic de Catalunya, donde están presentes todas las emisiones de moneda catalana de la época, que constituyen una de sus colecciones más destacadas.
Por su parte, el catálogo de la exposición reúne 12 artículos y una cincuentena de fichas comentadas de las principales piezas expuestas. En él participan destacados expertos y está dividido en cuatro grandes apartados. En el primero se aborda el tema de la moneda en la Europa napoleónica más próxima a Cataluña, a través del estudio de los casos francés, hispánico e italiano. La segunda parte del catálogo presenta la complejidad de las emisiones de moneda en la monarquía española durante este período tan convulso, y analiza las acuñaciones castellanas, americanas y catalanas, tanto en lo que respecta al territorio bajo la ocupación francesa, como en el que resistía a la ocupación.
 Cruz de distinción del asedio de Girona. 1810. MNAC/GNC 77562. ©MNAC, Museu Nacional d’Art de Catalunya, Barcelona, 2007.
En el siguiente apartado se estudia el origen del metal precioso y los procedimientos de fabricación de moneda durante la guerra y, finalmente, un último bloque analiza el papel de la medalla conmemorativa y la condecoración en el conflicto. En este último apartado se valoran las diversas fuentes a través de las que es posible acercarse hoy a la complejidad del período que presenta la exposición.
Textos de sala
Monedas en Lucha: Cataluña en la Europa napoleónica (1808-1814)
La Guerra del Francés (1808-1814) se erige como uno de los episodios más convulsos de la historia peninsular moderna. Cataluña fue uno de los primeros escenarios bélicos de un conflicto en el que los dos bandos enfrentados fabricaron moneda. Las distintas monedas, medallas conmemorativas y condecoraciones militares del período ilustran la evolución de una guerra sangrienta que convulsionó al Principado y lo sumergió de lleno en el torbellino de transformaciones de la Europa napoleónica.
Ámbito1
La Europa de Napoleón y la Guerra en la Península
La confluencia de distintos factores, como las disputas familiares de la dinastía reinante en España, la oportunidad de que las tropas aliadas francesas ocupasen parte del territorio camino de la conquista de Portugal y el hecho de que el pueblo y las oligarquías no aceptasen la alta política pactada entre Napoleón y los Borbones, se hallan en el sustrato de la Guerra del Francés.
Ámbito 2
La Guerra en Cataluña y las nuevas monedas
La financiación de los costes de la guerra llevó a las distintas autoridades enfrentadas a abrir casas de moneda. Barcelona, ocupada por los franceses, contó con una ceca que batió entre 1808 y 1814. En las ciudades de Girona, Lleida y Tarragona (1808-1809), que resistían a los franceses, se batió moneda de emergencia. Además, la Junta Superior de Cataluña unificó las emisiones a nombre de Fernando VII con la creación en 1809 de la Ceca de Cataluña, que en su nueva huída de las tropas napoleónicas pasó de Reus a Tarragona y de esta ciudad a Mallorca.
Ámbito 3
Fabricar moneda en tiempos de guerra
La fabricación de moneda se hizo efectiva gracias a la creación de distintas cecas. Fue necesario promulgar una serie de disposiciones para su regimiento interno, así como contratar personal técnico y construir la maquinaria necesaria. El metal para batir moneda, a menudo procedente de ámbitos religiosos, comportó la pérdida de piezas de platería de gran valor histórico.
Ámbito 4
La Europa napoleónica y la memoria de la guerra
Las derrotas militares de los ejércitos napoleónicos en Rusia y la península Ibérica marcaron el declive del Imperio. El final del reinado de Napoleón conllevó el retorno al Antiguo Régimen y la implantación de un sistema de equilibrio entre las potencias ganadoras. Luís XVIII fue proclamado rey de Francia mientras que Fernando VII regresaba con plenitud de poderes a España. Las emisiones monetarias catalanas cesaron. La guerra ya era historia y llegaba el tiempo de la memoria.
La memoria representada
La impresión de estampas fue utilizada, durante y después de la Guerra, con claras finalidades propagandísticas y de vindicación de la memoria de algunos de los hechos más emotivos y significativos del conflicto.
Un ejemplo es la serie de seis grabados, de los que se exponen dos, basados en dibujos de Bonaventura Planella. Están dedicados a los protagonistas de la frustrada conspiración que tuvo lugar en Barcelona en 1809 contra la ocupación francesa, y que fue publicada en Valencia en 1815.
La memoria escrita: las emisiones de la Guerra entran en la historia
Joan d’Amat. Balances o estados demostrativos de las cuentas de la casa de moneda de Cataluña. Precede una noticia exacta de este establecimiento, Palma de Mallorca, 1813 i 1816. Biblioteca d’Història de l’Art del MNAC
Raimundo Ferrer. Barcelona cautiva, o sea Diario exacto de lo ocurrido en la misma ciudad mientras la oprimieron los franceses, esto es, desde el 13 de febrero de 1808, hasta el 28 de mayo de 1814, volúmen 3, Barcelona, 1816. Colección particular
Josep Salat. Tratado de las monedas labradas en el Principado de Cataluña, Barcelona, 1818. Biblioteca d’Història de l’Art del MNAC
Ficha de la exposición
Fechas: Del 5 de junio de 2008 al 3 de mayo de 2009
Organiza: Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC)
Comisario: Albert Estrada-Rius, conservador del Gabinet Numismàtic de Catalunya del MNAC.
Precio: 3’5 €
Horario: De martes a sábado, de 10 h a 19 h; domingos y festivos, de 10 h a 14.30 h. Lunes no festivos, cerrado.
Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC)
Palau Nacional.
Parc de Montjuïc. 08038 Barcelona
www.mnac.cat
Fuente: Prensa MNAC |