Viernes, 26 de Diciembre de 2014

Usted está aquí: Home

El color y la materia predominan en la obra ”Organic Works” de Bosco Sodi

Correo electrónico Imprimir

Bosco Sodi (Mexico, 1970) inició sus estudios en 1978 lo que le llevaría más tarde a vivir en Paris, Madrid, Barcelona y Berlin. Éstas últimas le acogieron como sede de trabajo durante varios años antes de partir a Nueva York donde actualmente reside.

Bosco SodiA raíz de su formación artística ha expuesto en galerías e instituciones de México, Milán, Turín, Chicago, San Francisco, Nueva York, España, Suiza, Alemania y Japón, entre otras. Durante 2002 presentó su primera individual en la Galería Shatevín de Barcelona. Ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas y en ferias de prestigio como ARCO, SCOPE Basel , Art Chicago Art Cologne o MACO Feria de México.

La galería Álvaro Alcázar presenta una serie de obras donde el color y la materia tienen un lugar predominante en el espacio y que pertenecen a su última serie titulada”Organic Works”

Las pinturas de Bosco Sodi se desarrollan de dos principios aparentes, principalmente que los sentidos humanos son por su naturaleza y en su primera instancia orgánicos, pero que para el sostenimiento de una vida humana creativa también se requiere la inmaterialidad de la memoria y la recolección. Por lo tanto debemos considerar tanto la materia como la memoria como inherentes a la existencia humana. La idea de que la materia y la memoria son dinámicas la indicó por primera vez Henri Bergson, con un conjunto de ideas sostenidas y ampliadas pasando por Bachelard a Merleau-Pony y a Deleuze. La idea es que es una experiencia tanto psicofisiológica como fenomenológica, es algo que lo separa de la ruta puramente existencial-fenomenológica tomada por Husserl mediante Heidegger. Evita la separación de los psicológico y lo físico manejando el ‘movimiento como una realidad física en el mundo externo y las imágenes como una realidad psíquica y la conciencia’.

Lo que es central y siempre está presente en las pinturas de Bosco Sodi es su presencia física material y los procesos de su fabricación, pero simultáneamente el sentido de que se originaron de aspectos que se tenían profundamente incrustados de una conciencia continua, que se recolectaron y acumularon, y que se quedaron en un sentido interno de materialidad anclada en la memoria personal.

Por lo tanto, el proyecto de la exhibición tiene la intención de investigar y evocar las relaciones entre la materia y la memoria.

El objetivo es dar al observador un sentido del impacto directo de la materia como lo material, y llevarlo a una relación directa de de recolectar cosas dejadas a lo largo del curso del tiempo. No es coincidencia que el primer texto de Bergson publicado en 1896 (y republicado en numerosas ediciones en varios idiomas posteriormente) coincida con el primer periodo de desarrollo en la psicología infantil. La niñez no es solamente el tiempo en el que se forma por primera vez el sentido psíquico de imágenes – el reconocimiento del ‘yo’ nace de la imagen en el espejo, sino que el mismo tiempo es testigo de las primeras instancias de una relación con la manipulación material en el mundo. Sin embargo, esto no significa que la exhibición de Bosco Sodio trate específicamente de la niñez, está muy lejana a eso, sino que refleja, como Nietzsche observó alguna vez:

"Es un signo de cultura superior consciente para retener determinadas fases del desarrollo que el hombre vive casi sin pensar y posteriormente toma de la tablilla de su alma y convierte en una fiel: es la especie más alta del arte de la pintura que solamente unos pocos entienden”

Bosco escribe así sobre su obra en el texto del catálogo de esta exposición:
“…Siempre he trabajado con el bastidor en horizontal y prácticamente no utilizo pinceles, hago prácticamente todo con las manos, una especie de escultura-pintura. Estoy convencido que de esta manera el acto de pintar se vuelve más físico y que también se logra un mayor intercambio de energía entre la obra y yo.

Siempre me he sentido atraído por trabajar con la materia y el color; de la materia nadie puede negar que aporta y desprende energía, un tipo de energía que no es tangible y, en el caso del color, las vibraciones que desprende entran por los ojos, pasan por el cerebro y, llegan después, al corazón y a la memoria. Me siento aún más atraído por los materiales orgánicos, me gusta mucho esa imprevisibilidad que tienen y, por lo tanto, esa casualidad que aportan a la obra. En la materia orgánica, a diferencia de otros materiales, nunca se pueden llegar a conocer totalmente las leyes que la rigen, cuando se utiliza sólo se puede encauzar o tratar de dirigir pero jamás controlar. Las formas que (se) logran están dictadas por las propiedades intrínsecas de los materiales usados y la función que estos desempeñan”.

Del 10 de Diciembre hasta el 16 de Enero de 2010

Galería Álvaro Alcázar

Hermosilla 58
28001 Madrid
Tfn: 91-7816039
galeria(arroba)galeriaalvaroalcazar.com
www.galeriaalvaroalcazar.com

Fuente: Prensa Galería Álvaro Alcázar

Portada
Concursos
Argentina
Chile
Colombia
España
México
Venezuela
Otros países latinoamericanos
Mundo

Estás en nuestro ARCHIVO.
Consulta información
actualizada aquí