I. Primera retrospectiva de Duane Hanson en España
La exposición “Esculturas del sueño americano” es la primera retrospectiva que se realiza en España del estadounidense Duane Hanson (1925-1996), uno de los escultores más reconocidos de las postrimerías del siglo XX, desaparecido hace poco más de una década, y precursor del hiperrealismo del que han bebido artistas tan actuales como Ron Muek (Australia, 1958) o los hermanos Dinos Chapman (Reino Unido, 1962) y Jake Chapman (Reino Unido, 1966).

Hanson, que ya en vida se convirtió en uno de los escultores con más éxito de su momento, logró hacerse un hueco en el panorama artístico de los años 60 en el que triunfaban el expresionismo abstracto y, poco más tarde, el Pop Art. Pero, a pesar del éxito, Duane Hanson no fue una referencia para los artistas de la época, más interesados en el arte conceptual que en el arte figurativo.
Con el tiempo, sin embargo, el escultor ha encontrado su lugar entre sus coetáneos: John de Andrea, Chuck Close, Alex Colville, Franz Gertsh, etc. La pintura de sus figuras, ataviadas con la propia vestimenta de sus modelos, y la precisión fotográfica de los detalles sitúan a su obra en una posición intermedia entre el neorrealismo pictórico y escultórico.
La colección de obras que presenta la Fundación Canal ha sido reunida por el Instituto para el Intercambio de Culturas de Tübingen (Alemania) y está comisariada por María Espinosa, licenciada en Ciencias del Arte y coordinadora de Itinerancias de la citada institución.
A excepción de Policeman (1992/1994), perteneciente a un coleccionista privado de San Francisco, Mary Weisman (1993) y Executive in Red Chair (1988), del Museo de Arte Frederick R. Weisman de la Universidad de Minnesota (Minneapolis), y Study of Sunbather (1990), propiedad de Tin Ly, artista y antiguo asistente de Hanson, el resto de las obras son propiedad de la viuda del escultor, Wesla Hanson.

II. La exposición “Esculturas del Sueño Americano”
“Para Duane Hanson las exposiciones son tan importantes porque su arte refleja nuestras experiencias en un mundo que se torna cada vez más impersonal”.
Director General y Comisario de Exposiciones,
Institut Für Kulturaustausch, Tübingen - Alemania
Las 22 obras que componen esta muestra son el mejor exponente de una trayectoria que recorre tres décadas de producción artística; desde los inicios, marcados por la crítica social en piezas como Abortion (1965) o Trash (1967); hasta la madurez, en Old couple on a bench (1994), pasando por los clásicos estereotipos de su país, como Cowboy (1984).
La retrospectiva “Esculturas del sueño americano” cuenta con el último trabajo que realizó el artista, Man on a mower (1995), y con las dos únicas piezas que Hanson realizó por encargo a lo largo de toda su carrera: Mary Weisman y Executive in Red Chair.
Las obras aquí expuestas no obedecen a un guión preestablecido ni están colocadas para ser observadas en una dirección determinada, dando al visitante la oportunidad de establecer su propio recorrido.
La cotidianidad como protagonista
El tema principal de la obra de Hanson es la persona. Para realizar la mayoría de sus esculturas elige al ciudadano medio, anónimo, de cualquier edad. Tiene el don de hacer visibles a los invisibles y convertirlos en protagonistas.
Hanson busca la singularidad de lo cotidiano, como ha definido el crítico Tilman Osterwold. El artista captura los estereotipos de la sociedad americana de los años 70 a los 90 y recrea figuras de personas corrientes en actitudes tan comunes como trabajar (obreros, vendedores, limpiadora, policía,…) tomar el sol, escuchar música o hacer ejercicio. Para Hanson el arte es a la vez un producto estético y un documento.
Lo que Hanson nos muestra en sus “Esculturas del sueño americano” es una galería de personajes cargados de humanidad y detenidos en el tiempo. Sus rostros y cuerpos, silenciosos, inmóviles, contienen toda la historia de sus vidas. Hanson pone de relieve la realidad psicológica a través de la presencia física de la escultura.
A través de sus obras, Duane Hanson pone en cuestión el sueño americano. Lo expresa en toda la corporalidad de sus personajes; y lo hace con mordacidad e ironía, retratando a muchos de ellos cargados de peso, de nostalgia o de desilusión en la mirada. A pesar de que sus figuras representan al ciudadano medio, su mensaje trasciende a lo universal. El mismo cansancio y frustración, las mismas expectativas rotas que Hanson vio en cualquier ciudadano de EEUU, podrían trasladarse a otras sociedades de consumo del mundo desarrollado.

Las esculturas por las que se reconoce el estilo de Hanson se caracterizan -salvo algunas excepciones- por haber sido concebidas a tamaño real sobre modelos al natural, utilizando la técnica del vaciado en escayola, para ser moldeadas después en fibra de vidrio, polivinilo, bronce o resina epoxi y pintadas a mano con una maestría que engaña al ojo humano.
Hanson necesitaba la proximidad humana; intimidad y proximidad con los personajes que representa. Por eso quizá supo retratar tan fielmente la idiosincrasia americana, que es la suya, en esos estereotipos que resultan tan fácilmente reconocibles. Para él el arte es a la vez un producto estético y un documento.
La obra de pequeño formato Study of Sunbather (1990) refleja la creciente obsesión por la imagen. En ésta, una mujer obesa insiste en seguir tomando el sol a pesar de las marcas que tiene en la piel. Hanson demuestra su mordacidad al mostrar una escena aparentemente banal que, sin embargo, refleja la dictadura de la imagen.
Old Couple on a Bench (1994) es quizá el mejor exponente de la maestría que Hanson alcanza en la factura de sus piezas. La descripción de los detalles que definen la humanidad de sus esculturas no sólo está en el impacto que imprime su reproducción a escala real o el vestuario característico- en este caso el de dos jubilados de Florida-, sino, sobre todo, se aprecia en el tratamiento del color y la textura de la piel, con descolgamientos, celulitis, manchas, edemas, y otras imperfecciones propias de la edad; y, especialmente, en las manos, que transparentan venas superficiales y algunas manchas. Incluso pueden apreciarse perfectamente los pliegues de rodillas y muñecas.
A pesar de que esta pareja de ancianos tiene toda la pinta de compartir una larga convivencia, Hanson ha estudiado minuciosamente la distancia física y psicológica entre ellos. Los dos ancianos están sentados en un banco, separados por la distancia de un bolso de mujer: comparten el mismo espacio pero están perdidos en sus pensamientos Baby in Stroller (1983) muestra a un niño dormido en una silla bastón, típica de los años 80.
La intención del artista era que el protagonista de la obra estuviera acompañado por su madre, pero Hanson nunca llegó a esculpirla; por lo que el conjunto está inacabado.
Gente que trabaja
El interés especial de Hanson en las personas que trabajan con las manos se puede apreciar claramente en su obra. «Desde el punto de vista visual son más descriptivas y fascinantes. En el ejemplo de un obrero, uno puede describir muy bien la clase de hombre que es, lo que hace para ganarse la vida. Las manos sucias, la ropa cubierta de aceite, el pelo grasiento y el rostro sudado: es muy característico».
Realizada en polivinilo, uno de los materiales con los que el autor experimentó a lo largo de su carrera, con Lunch Break (1989) Hanson consiguió el efecto descriptivo que buscaba con estas piezas. Hanson ve a tres obreros subidos a un andamio, los lleva a su taller y los convierte en modelos de su obra.
Queenie II (1988) es el perfecto ejemplo de esa mezcla entre compasiva e irónica que Hanson quiere transmitir en sus esculturas. Esta mujer de la limpieza retrata el cansancio y la frustración de buena parte de la clase trabajadora. Lo que los americanos llaman “losers” (perdedores) -aquellos que no han alcanzado el éxito social o económico- son los que Hanson elige como temas. Curiosamente a esta obra le da el nombre de “Queenie” (Pequeña Reina). Llamándola así el autor ironiza sobre los valores de la sociedad de su tiempo que, de algún modo, también es la nuestra.
Queenie II es una de las figuras más emblemáticas del artista: una mujer de la limpieza, de mediana edad, de gran tamaño -Hanson tenía una cierta fijación con la gordura-, negra y de mirada triste. A lo largo de su obra, Hanson no se limita a una descripción objetiva de la apariencia física, sino que trata de unir explícitamente esta apariencia a un estado de ánimo especialmente introvertido y ligeramente resignado.
Técnicamente, Queenie está realizada con resina epoxi, un material generalmente utilizado para reparar las carrocerías de los coches con el que Hanson trabajó en parte de sus obras por lo maleable que resultaba.
Man on a Mower (1995) es el último trabajo del artista, fallecido en 1996, y la pieza más pesada de esta muestra, con 300 kilos. Esta es la primera figura de bronce que Hanson pintó por completo. Aquí retrata el prototipo de la clase media americana en una de las escenas más cotidianas y características del “American way of life”. La obra muestra a un hombre obeso -el modelo fue un amigo de Hanson- que se deja caer en una segadora y corta con desgana el césped de su parcela.
Las primeras obras de Duane Hanson
Con Abortion (1965) Hanson comenzó su andadura artística en el mundo del realismo. En ésta, una mujer yace cubierta por una sábana blanca tras haber sufrido un aborto ilegal. A pesar de que la pieza, exhibida por primera vez en 1966, no supera los 60 cm. de largo, provocó un aluvión de críticas en su momento.
La obra denunciaba el hecho de que muchas jóvenes desesperadas por su situación recurrieran a la práctica de abortos ilegales. Hanson pretendía concienciar a la sociedad sobre el riesgo que suponía para sus vidas.
Modelada en arcilla y cubierta con resina de poliéster y fibra de vidrio para darle una consistencia más real y ligera al cuerpo, Abortion es de las pocas obras de Hanson que no está hecha a tamaño real.
Los trabajos que Hanson realizaba en los 60 tienen un marcado componente de crítica social. El artista reflejó en sus obras los conflictos sociales de su país -como la lucha de la comunidad negra, la guerra de Vietnam o el aborto- con el objeto de denunciar el abuso de poder, el racismo, la violencia o la limitación de las libertades personales.
Trash (1967) es un cubo de basura entre cuyos desechos asoma el cadáver de un recién nacido. Muchos críticos han visto en esta pieza referencias al Pop Art abanderado por Andy Warhol. Una lata, símbolo tan representativo de su obra, comparte aquí espacio con un bote de detergente de la marca Bold, periódicos viejos y el elemento clave: un bebé “desechado”.
Hanson denuncia así la cultura del consumismo, el usar y tirar, el abandono de los niños, fruto por un lado de una sociedad inmadura que vive el amor libre pero cuyas jóvenes no están preparadas para las responsabilidades de una vida familiar.
Tópicos y estereotipos americanos
Esos personajes de película como los vaqueros, los policías o los vendedores de coches
(sobre todo de segunda mano) que resultan pura ficción para los europeos, son personajes
ciertos de la sociedad americana.
Si hay una imagen que identifica al arquetipo de americano de las dos últimas décadas del siglo XX es la de un hombre o una mujer que cultiva su cuerpo en un gimnasio. Bodybuilder (1989/1990) es la América del culto al cuerpo, la sonrisa impecable y la persecución de un sueño: un cuerpo deseable y saludable. Junto con Man with Walkman (1989), es una de las obras que mejor ilustran la filosofía de esta exposición: la discrepancia entre la idea del sueño americano y la realidad a la que el sueño lleva a sus actores.
Bodybuilder nos muestra el conjunto de músculos bronceados en solarium de un culturista que parece intentar realizarse a través del perfeccionamiento de su apariencia y su forma física. Pero aparece exhausto después de su entrenamiento, expresando todavía más el verdadero vacío y la soledad. Realizada en bronce, Hanson hizo varias versiones de este culturista desde 1989 a 1995
Man with Walkman (1989) es otro ejemplo de cómo Hanson logró transmitir unos valores a través de su obra. Este hombre obeso que escucha música en su walkman representa la dualidad entre la idea y la realidad del sueño americano. Nada más alejado de la perfección y la felicidad que su cuerpo abandonado y su mirada perdida.
Esta obra es la otra cara de la moneda de Bodybuilder y una de las más mordaces críticas a la sociedad de consumo. Un personaje obeso y nada atlético, cuya vestimenta deportiva refleja paradójicamente un ideal trasmitido en los anuncios publicitarios basado en el dinamismo, la vitalidad y la ligereza. Salta a la vista la disonancia entre los ideales ligados a la ropa y los objetos que le rodean y la falta de consecución de esa libertad, movilidad y fuerza vital que estos bienes de consumo simbolizan y prometen.
Aunque a los europeos la figura de Cowboy (1984/1995) nos pueda parecer más alejada de la realidad social americana que el resto de las figuras, un tópico más cinematográfico que real, lo cierto es que analiza una realidad muy presente en la sociedad estadounidense. Es una de las figuras más americanas de la exposición, con más idiosincrasia, y una muestra de la variedad de ámbitos en los que Hanson hacía su análisis.
Car Dealer (1992) no corresponde con la imagen que habitualmente tenemos de un vendedor de coches, dinámico, extrovertido y alegre, sino que parece estar ausente y ensimismado como muchas de las figuras de Hanson. La paradoja de este trabajo es que el modelo de la obra fue el propio galerista del escultor. Con una extraordinaria ironía subyacente, Hanson elige como modelo para su vendedor de coches a su vendedor de arte.
Otro de los estereotipos americanos de la exposición es High School Student, (1990). En esta obra se puede apreciar la importancia de la ropa con la que Hanson vestía a sus esculturas, pues debían reflejar las actitudes del personaje y contarnos su vida. Uno de los hijos pequeños del artista sirvió como modelo para realizarla.
El estudiante extranjero en América también quiere cumplir con el sueño americano. El modelo de Chinese Student (1989) fue Tin Ly, asistente del artista, con quién trabajó durante más de diez años. Él ha supervisado y restaurado personalmente alguna de las piezas que la Fundación Canal expone en Madrid. Sobre su experiencia como modelo del artista declara: “Hanson aplica la silicona durante 20 o 30 minutos si es una parte pequeña del cuerpo y durante 45 minutos si es una parte más grande. Te sientes atrapado, el material se convierte en parte de ti y al retirarlo sientes como si te desgarraran la piel, hay personas que casi se desmayan en este proceso”.
Medical Doctor (1992/1994) se contrapone a Queenie, ilustrando los dos extremos del sueño americano: el éxito y el fracaso. Sin embargo, la mirada triste y ausente del doctor actúa como un puente perdido entre las dos márgenes opuestas de la realidad social que representan estas esculturas.
En el universo de mitos y estereotipos americanos no podía faltar el niño con el bate de baseball, tan representativo del ocio americano. Para realizar Kid with Baseball bat (1995) Hanson utilizó como modelo a su nieto, aunque la ropa y el guante pertenecieron a sus hijos.
La exposición cuenta con las dos únicas obras que Duane Hanson realiza por encargo: Mary Weisman (1993) y Executive in Red Chair (1988). Los Weisman, -una familia próspera de EEUU-, fueron esculpidos por Hanson a petición del hijo de éstos, quien las encargó tras la muerte de sus padres. Hanson tuvo que basarse únicamente en fotografías para llevarlas a cabo, en lugar de los moldes y vaciados sobre el original. La pieza relativa a Mary Weisman está considerada como la obra que más le costó modelar al artista.
Actualmente, la versión de Mary Weisman y Executive in Red Chair presentes en esta exposición son propiedad del Museo de Arte Frederick R. Weisman de la Universidad de Minnesota, en la ciudad de Minneapolis.
III. El proceso creativo
Keith Hartley
Comisario de Exposiciones. Scottish Nacional Gallery of Modern Art, Edinburgh Al igual que los críticos, uno puede preguntarse qué diferencia hay entre las figuras de fibra de vidrio de Hanson y las figuras de cera de Madame Tussaud. La respuesta está en el mensaje.
El propio autor tenía muy claro que su intención no era la de duplicar la vida sino la de hacer una declaración sobre los valores humanos.
El primer paso para lograrlo era la elección de los modelos que servirían para expresar lo que él quería decir. Hanson trabajaba de fuera hacia dentro: primero pensaba en el concepto que quería transmitir y luego buscaba en la calle a la persona que mejor podía adaptarse a esa idea.
A menudo recurría a miembros de su familia y conocidos como modelos. De las obras aquí expuestas, Hanson utilizó como modelo al hijo que tuvo en su primer matrimonio para Medical Doctor y para Policeman, mientras que uno de sus hijos menores sirvió como base para High School Student. Una profesora de arte dio vida a la señora que lee tranquilamente rodeada de cachivaches de Flea Market Lady y el perro de la familia fue el modelo de Beagle in a Basket.
En Hanson, el concepto de la obra ha sido tan importante como la elección de los materiales. Uno de los puntos de inflexión del artista a lo largo de su trayectoria fue el descubrimiento, en el año 1957 y de la mano de George Grygo, de la resina de poliéster y la fibra de vidrio. Las posibilidades que ofrecían estos materiales frente a la arcilla, la madera o la piedra, con la que Hanson trabajaba entonces, cambiaron el rumbo de su obra.
En ese momento, Hanson ya había encontrado el medio para trabajar pero no el modo. Lo logró en 1967 cuando conoció al escultor George Segal, que aplicaba escayola a modelos vivos. Hanson también empezó a realizar el vaciado directo a sus modelos, pero en lugar de rellenar la parte de fuera del molde, como hacía Segal, rellenaba la interna.
A lo largo de su obra, el escultor fue experimentando con diferentes materiales que le ayudaron a hacer sus figuras lo más realistas posibles. Primero fue la resina de poliéster y la fibra de vidrio y más tarde el policloruro de vinilo, la resina epoxi o el bronce, que utilizó por primera vez en 1979.
El resultado de los diferentes materiales utilizados por el autor puede verse en las 22 obras que forman parte de esta exposición. Desde la escayola de Abortion, su obra más antigua, a a resina de poliéster y la fibra de vidrio de Old lady in folding chair; el polivinilo de Baby in Stroller o Lunch Break; la resina epoxi de Queenie II y Chinese Student o el bronce de Bodybuilder o Man on a Mower, la pieza más pesada de esta muestra, con 300 kilos.
Tras formar el molde, Hanson debía dar vida a esa figura blanca e inerte. La pintura, otro de los terrenos con los que experimentó, supuso otro motivo de búsqueda hasta encontrar el efecto deseado. Fue el fotorrealista Richard Estes quien le reveló el secreto de la luminosidad de sus obras, consejo que aplicó Hanson a sus figuras hasta que, en 1989, encontró una pintura acrílica aún mejor.
Además, para lograr el efecto que buscaba en sus personajes, Hanson se dio cuenta de que tenía que exagerar el maquillaje y los colores para que éstos resultaran reales a la luz de los focos de un museo. Fue a través de la exageración del hiperrealismo cómo logró un efecto real en sus figuras.
El toque final, y no por ello menos importante, lo constituían los accesorios. Hanson decía: “Es muy importante el tipo de cosas con que visto a mis esculturas. Sus ropas han de reflejar sus actitudes y contarnos una historia exactamente”.
Hanson buscó la ropa adecuada y todos los accesorios necesarios para transmitir esa sensación completa de realismo. Flea Market Lady, presente en esta exposición, es el mejor ejemplo de hasta qué punto Hanson cuidaba el detalle de cada una de sus obras.
El autor vio a esta mujer en un mercadillo de domingo y le compró todo lo que ella vendía por 75 dólares, incluida la ropa interior que llevaba puesta, para recrear exactamente la imagen que él había visto y que quería reproducir. Su afán por ajustarse a la realidad era tal, que incluso el arma que carga el personaje de Policeman, aquí expuesta, es real; no está cargada pero sí registrada en Estados Unidos.
Los accesorios de sus figuras complementan al personaje y lo dotan de una vida y una historia únicas. Así ocurre también en Cowboy (1984/1995), Chinese Student (1989), Kid with Baseball Bat (1995) y Car Dealer (1992), en los que se aprecia el mimo del escultor a la hora de cuidar hasta el último detalle para lograr imágenes impactantes.
Incluso el propio Hanson quedo impresionado por el realismo de una de sus figuras. En una exposición que tuvo lugar en Helsinki, durante el montaje de la obra Self-portrait with model (1979), en la que Hanson se autorretrataba sentado enfrente de una mujer de mediana edad que leía una revista de prensa rosa, el autor ocupó el sitio de su propio retrato. Cuando lo hizo, miró a la mujer y luego se dirigió a los operarios que estaban montando la muestra y les dijo: “¿os dais cuenta de lo que está haciendo conmigo?”; y bajó la cabeza en señal de tristeza.
IV. Biografía
En un ambiente aburrido y hastiado de las “complejas” expresiones del arte conceptual y minimalista, surge a finales de los 60 en Estados Unidos un nuevo movimiento liderado por algunos artistas que, tomando como punto de partida algunas de las premisas del Pop Art, busca reproducir la realidad con la misma objetividad y perfección que la fotografía.
Duane Hanson es uno de los más importantes precursores del hiperrealismo escultórico. Nacido en 1925 en Alejandría (Minessota), estudió Bellas Artes en diversas universidades americanas, entre las que destaca la Carnbrook Academy of Art, en Bloomfield Hills, Michigan.
Hasta 1969 compatibiliza la enseñanza en escuelas de Estados Unidos y Europa con su actividad escultórica, que era abstracta en un primer momento. Entre los años 1953 y 1961 conoce en Alemania al escultor George Grygo, de quién aprende a utilizar la resina de poliéster y la fibra de vidrio. Estos materiales supondrán un descubrimiento esencial para su carrera artística, que le permitirán llegar al medio ideal de expresión para sus esculturas. Su técnica consistirá, a partir de entonces, en el vaciado en yeso de los modelos, el relleno de estos con resina de poliéster y su refuerzo en fibra de vidrio, para posteriormente ensamblar todas las partes que finalmente se revestirán y cubrirán con policromía.
La similitud con la realidad que poseen las esculturas de este artista deja atónito a cualquier espectador que, al tener la experiencia de visitar una de sus exposiciones, se enfrenta al talento artístico de un obsesionado por demostrar no sólo sus capacidades técnicas, sino también, por dotar a sus trabajos de una natural familiaridad; aspecto que combinado con la escala real, hace de sus figuras verdaderos personajes.
Premios y reconocimientos
En 1983 se le concede el premio “Ambassador of the Arts Award” del Estado de Florida y en 1985 recibe el “Florida Prize” por su destacado trabajo artístico. Es reconocido también en el Salón de la Fama de Florida en 1992, y en 1995 recibe el título de doctor en Bellas Artes por el Luther College de Decorah (Iowa) y por el Macalester College de St. Paul (Minnesota).
Del 30 de mayo al 24 de agosto de 2008
Fundación Canal
Mateo Inurria, 2 (junto a Plaza de Castilla) / www.fundacioncanal.com
Fuente: Prensa Fundación Canal
| < Ant | Sig > |
|---|




